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CÓMO SOLICITAR UNA PATRULLA DE ACOMPAÑAMIENTO
Acompañamiento de personas voluntarias al juzgado, al colegio o allí donde el miedo te frene. Cómo pedirlo paso a paso, qué esperar y qué no cubre.
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Revisado por Equipo editorial de Stop Violencia Vicaria — Revisión editorial ()
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Hay trámites que sobre el papel son sencillos y en la práctica resultan imposibles: entrar sola en un juzgado sabiendo quién estará esperando en el pasillo, recoger a tus hijos en el colegio donde él también aparece, o volver a un domicilio a por tus cosas.
Para esas situaciones existe la patrulla de acompañamiento: un grupo de personas voluntarias que está contigo durante esa gestión concreta. Esta guía explica qué es exactamente, cómo se solicita y —igual de importante— qué no cubre.
Qué es una patrulla de acompañamiento
Es un acompañamiento presencial y voluntario. Un grupo de personas te acompaña físicamente a una actividad concreta que se ha vuelto difícil por la conducta de tu agresor, para que no tengas que afrontarla sola.
Stop Violencia Vicaria canaliza estas solicitudes y las traslada al equipo de Ni una agresión sin respuesta, que organiza la patrulla que acude contigo. Puedes ver la información completa del servicio y el acceso a la solicitud en ayuda y recursos.
El servicio no se limita a la violencia vicaria ni a la violencia de género: también atiende situaciones de bullying, agresiones por orientación sexual o identidad de género y otras formas de violencia que te impiden hacer vida normal.
Para qué situaciones puede pedirse
Las más habituales son gestiones cotidianas que se han vuelto amenazantes:
- Acudir al juzgado a una vista, una declaración o una gestión.
- Entradas y salidas del colegio, actividades escolares o extraescolares.
- Entregas y recogidas de las hijas e hijos en un punto acordado.
- Trámites en comisaría, centros de salud o servicios sociales.
- Actividades cotidianas —trabajo, compras, transporte— que has dejado de hacer por miedo.
Si dudas de si tu caso «es suficiente» para pedirlo, pídelo. Que una situación no sea una emergencia no significa que tengas que atravesarla sola.
Qué no es una patrulla de acompañamiento
Esto es lo más importante de esta guía, porque de ello depende que uses el recurso adecuado en cada momento:
- No es un servicio de emergencias. Si hay peligro inmediato para ti o para una niña, niño o adolescente, el número es el 112, no un formulario.
- No es protección policial ni un servicio de escolta. Las medidas policiales de protección las acuerdan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en función de la valoración policial del riesgo, dentro del Sistema VioGén del Ministerio del Interior. Una patrulla de voluntariado no sustituye esa protección ni la modifica.
- No presta asistencia jurídica. Nadie de la patrulla va a asesorarte sobre tu procedimiento ni a intervenir en él.
- No confronta al agresor. El objetivo es acompañarte y que no estés sola, no generar un enfrentamiento que pueda aumentar el riesgo o perjudicarte en un procedimiento en curso.
Antes de solicitarla: tres comprobaciones
1. Comprueba desde dónde escribes. La solicitud se envía por internet y deja rastro en el dispositivo y en el correo. Si el agresor tiene acceso a tu móvil, tu ordenador o tu cuenta, revisa antes cómo pedir ayuda sin que se entere.
2. Ten claro el día, la hora y el lugar. Una patrulla se organiza alrededor de una gestión concreta. Cuanta más antelación des, más fácil es que haya personas disponibles: el servicio se sostiene sobre voluntariado y no se puede garantizar de un día para otro.
3. Valora si además necesitas otra cosa. El acompañamiento resuelve la soledad de ese momento, pero no la orientación jurídica ni la atención psicológica. El 016 ofrece las dos, es gratuito, atiende las 24 horas y no exige denuncia previa: lo explicamos en preguntas frecuentes sobre el 016 y el 112.
Cómo se solicita, paso a paso
- Entra en la sección de acompañamiento de esta web: ayuda y recursos. Ahí está el botón «Solicitar patrulla de acompañamiento».
- Abre el formulario. Es un formulario externo alojado en Google Forms, con tres pantallas. Antes de rellenarlo puedes consultar su política de privacidad desde el propio formulario.
- Indica un correo electrónico de contacto. Es el primer dato que se pide y es obligatorio. Usa una cuenta a la que solo tengas acceso tú.
- Confirma si eres mayor de edad. También se pregunta al principio. Si eres menor de edad o la persona afectada lo es, el recurso adecuado es el Teléfono ANAR de ayuda a la infancia y la adolescencia (900 20 20 10) y, ante peligro inmediato, el 112.
- Describe la situación y la gestión concreta: qué día, a qué hora y en qué lugar necesitas el acompañamiento, y un teléfono o vía por la que puedan responderte con seguridad.
- Envía la solicitud y guarda —si puedes hacerlo sin riesgo— alguna referencia del envío.
Qué ocurre después
La solicitud llega a la asociación, que la traslada al equipo que organiza las patrullas. Desde ahí se contacta contigo para confirmar los detalles y comprobar si hay personas disponibles para esa fecha y esa zona.
Como cualquier servicio sostenido por voluntariado, la respuesta depende de la disponibilidad real del equipo: no es automática ni inmediata. Por eso conviene pedirlo con antelación y no dejarlo como única alternativa el mismo día de una vista o de una entrega.
Tus datos
La solicitud se envía a través de un formulario externo de Google Forms, con la política de privacidad de ese servicio. Ten en cuenta dos cosas:
- Comparte solo lo necesario para organizar el acompañamiento. No hace falta que relates todo tu caso ni que aportes documentación judicial.
- No incluyas datos identificativos de menores —nombres completos, centro escolar, horarios detallados— más allá de lo imprescindible para la gestión.
Si quieres acompañar como voluntaria o voluntario
Las patrullas existen porque hay personas que dedican su tiempo a ellas. Si quieres formar parte, puedes escribirnos desde participa o contacto e indicar tu disponibilidad y tu zona.
Acompañar exige discreción: no se difunden datos de la persona acompañada, no se graba, no se publica en redes y no se responde a provocaciones. El objetivo es que ella pueda hacer su vida, no convertir su gestión en un acto público.
Por qué existe este recurso
Stop Violencia Vicaria acompaña a víctimas, investiga y trabaja para mejorar la respuesta institucional. Que haga falta una patrulla de voluntarios para que una mujer pueda entrar en un juzgado dice algo sobre la protección que hoy reciben: por eso el acompañamiento convive con nuestro trabajo de incidencia y reformas, no lo sustituye.
Si quieres entender antes qué está ocurriendo en tu caso, puedes leer qué es la violencia vicaria. Y si hoy hay riesgo, llama al 112.
Esta información es general y divulgativa. No sustituye el asesoramiento jurídico, psicológico o sanitario profesional.
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